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21 septiembre 2010

EL VALOR DEL ESFUERZO



Comienza el curso y queremos que se planteen lo siguiente… Estamos ante una cultura de la ley del mínimo esfuerzo, en donde el facilismo es protagonista.

Una tarea urgente para hacer de los niños personas que sepan afrontar las dificultades, consiste en enseñarles el VALOR DEL ESFUERZO.

Hay que luchar y evitar la formación de una personalidad débil, caprichosa e inconstante, propia de personas incapaces de ponerse metas concretas y cumplirlas.

¿Cómo ayudarle a adquirirlo?

-SIENDO UN EJEMPLO. (IMPORTANTÍSIMO).

-Darles motivos valiosos por los que merezca la pena esforzarse.

-Es necesario cierta exigencia por parte de los adultos. Con los años, es lo deseable, se transformará en autoexigencia.

-Hay que plantear metas a corto plazo, concretas, diarias, que los adultos puedan controlar fácilmente: ponerse a estudiar a hora fija, dejar la ropa doblada por la noche, acabar lo que se comienza, etc.

-Las tareas que se propongan a los niños han de suponer cierto esfuerzo, adaptado a las posibilidades de cada uno. Que los niños se ganen lo que quieren conseguir.

-Muchas veces el fracaso será más eficaz que el éxito, en la búsqueda de una voluntad fuerte.

Comienza el curso, cultiven este valor en sus HIJOS, para poder recoger luego buenos frutos...

16 agosto 2010

Jamás serás maestro si...



Jamás serás maestro...

Si tu clase tiene más parentesco a una oficina que con tu hogar.

Si tus ojos son dos látigos permanentemente dispuestos para el castigo visual, si tus nervios explotan mil veces al día.

Si tus frases en vez de caricia, son púas que arañan, si necesitas un arsenal de gritos para tus combates diarios.

Si los niños llegan recelosos a tu escuela, como llegan los enfermos al hospital. Y si te aceptan, no como alimento grato, sino como una medicina obligada.

Si al abrir la puerta de la escuela parece que bostezaras y al cerrarse sonrieras.

Si tu escuela, además de un cuerpo, no tiene alma. Si no comprendes que el alma de cada niño es un libro en blanco el cual estás escribiendo para toda la vida.

Y si, en vez de escribir en ese libro himnos triunfales, te contentas con escribir mediocridades y ramplonerías.

Si obtienes bajas laborales sin necesitarlas y si trabajas solo cuando te fiscalizan.


Jamás serás maestro

14 agosto 2010

15 días en agosto

El maestro



Maestro, tú nos cuentas los cuentos pero no nos explicas su significado.
-Pido perdón por eso.
-Gracias, maestro.
-Quisiera, para agasajarte, pelarte el durazno yo mismo. ¿Me permites?
-Sí, muchas gracias -dijo el alumno.
- ¿Te gustaría que, ya que tengo en mi mano el cuchillo, te lo corte en trozos para que te sea más cómodo?
- Me encantaría... pero no quisiera abusar de tu hospitalidad, maestro.
-No es un abuso si yo te lo ofrezco. Solo deseo complacerte. Permíteme también que lo mastique antes de dártelo.
-No maestro, ¡no me gustaría que hicieras eso!
-Si yo les explicara el sentido de cada cuento... sería como darles a comer una fruta masticada.

Jorge Bucay

10 julio 2010

Reflexión


A menudo en la escuela se enseñan contenidos del Siglo XIX con profesores del siglo XX y alumnos del siglo XXI